Superman

UN VISTAZO A OTRO MUNDO. SUPERMAN: HIJO ROJO

¿Quién podría imaginar, por un segundo, que el mayor icono de la sociedad estadounidense pudiera llegar a convertirse en el icono de un país tan diferente? Y más concretamente en una época donde las rencillas políticas estaban a la orden del día con el país que acogió al Hombre de Acero.

superman_hijo_rojo_okBR

Portada Superman: Hijo Rojo. ECC Ediciones. (Abril 2013)

Sí, estamos hablando de la URSS y de un Superman criado bajo este gobierno, en un contexto muy distinto de la América capitalista. Estas circunstancias conllevan a que los valores que conocemos de Superman sean alterados. Ya de por sí la historia mil veces contada cambia, manteniendo prácticamente los personajes principales propios del Universo DC, pero en una realidad totalmente distinta.

Hace relativamente poco tiempo, (Abril de 2013) ECC reeditó en España Superman: Hijo Rojo, una de las historias más codiciadas del Último Hijo de Krypton, escrita por Mark Millar con Dave Johnson, Andrew Robinson, Kilian Plunket y Walden Wong a los lápices.

Realmente, al ser una historia tan importante dentro de la obra de Superman, es consecuente que surjan muchos escritos, análisis o críticas sobre ella, y he aquí una más. No pretendo descubrir nada nuevo, ni tan siquiera pretendo darle un rango que realmente ya tiene. Esta es una historia para recordar, ahora que los ánimos se han enfriado, tras un año de su reedición, le daremos una visión desde la distancia.

Superman: Hijo Rojo podría ser incluida dentro de la categoría que, en los años 60 comenzó a llamarse en DC Comics, Imaginary Tales. Historias imaginarias, ajenas a la serie regular del personaje donde los guionistas, con total libertad, podían crear historias imposibles para deleite del lector sin que esto provoque alteraciones en la trama natural del personaje.

La pregunta que Millar plantea es: ¿Qué hubiera pasado si, la nave que traía al pequeño Kal El, hubiese aterrizado en la Rusia soviética?

Es una premisa muy arriesgada, puesto que la URSS fue el enemigo político de EE.UU durante mucho tiempo y extrapolar uno de sus mayores iconos patrióticos puede resultar, como poco, polémica.

Dentro de la historia vemos como realmente, los valores que Superman adquirió en América son totalmente opuestos pero no su personalidad.

La situación es la siguiente: Superman es la mano derecha de Stalin, en una Rusia esperanzada en la lucha contra el capitalismo. Vemos aquí el cambio de roles, ya que es EE.UU la que resiste la amenaza de la URSS, depositando todas sus esperanzas en el ser humano más inteligente de la Tierra, Lex Luthor.

Luthor vuelve a ser el archienemigo de Superman, pero ahora es Lex el que tiene el apoyo de su pueblo. Una vez más vemos como los valores cambian, pero su personalidad sigue siendo familiar. A Luthor no le importa la política, sólo ve en Superman un enemigo a superar, el único que puede hacerle frente, pues sin Superman podría desmontar el comunismo en un abrir y cerrar de ojos.

Superman: Hijo Rojo. p.54 vv. 4-5

Llega el momento en que es demasiado tarde, Stalin muere y nombra a Superman como su sucesor. Ahora realmente es cuando llega la expansión del comunismo,
con un Kal El al mando de la nación más poderosa del mundo (gracias a él mísmo), el comunismo funciona, y todas los países de la Tierra adoptan esta modalidad política, prefieren no estar en contra del ser más poderoso de toda la galaxia. Excepto una, como siempre EE.UU.

Realmente, ellos ven a Superman como un dictador, un tirano comunista que pretende esclavizar al mundo a hacer trabajos forzados el resto de su vida, pero realmente Superman aprecia por igual la vida de cualquier ser viviente, pues su idea de comunismo es mucho más avanzada que la que pueda tener cualquier humano, un comunismo que se hace realidad. Aunque haya quien se oponga.

Pues no sólo contará con la resistencia de Norteamérica, sino que dentro de sus fronteras, un terrorista que trabaja a entre las sombras y de forma anónima no le hará el camino fácil. Este terrorista se hace llamar Batman.

En palabras del mismo Superman “Batman: una fuerza del caos en mi mundo de orden perfecto. El lado oscuro del sueño soviético. Se rumoreaba que era un disidente asesinado. Decían que era un fantasma. Un muerto andante. Un símbolo de la rebelión que no se desvanecería mientras existiera el sistema. Anarquía en negro.”

S:H.R

Superman: Hijo Rojo. p.142 v. 4

Esa descripción valdría para cualquier faceta de cualquier Batman hecho a partir de 1985, pero esta vez es despojado de toda su riqueza, puesto que no tiene identidad y no podemos relacionarlo con Bruce Wayne, y aun así sigue siendo el único capaz de detener al Hombre de Acero.

Si, multitud de personajes irán apareciendo a lo largo de la historia; Wonder Woman, Green Lantern, Brainiac… pero no es el despliegue de personajes, ni su personalidad cuando Millar los enfrenta a una realidad, fuera de su contexto, lo que realmente importa en Superman: Hijo Rojo, sino el desenlace totalmente apolítico. Cómo, nos hace ver a un ser, al que todo el mundo considera un Dios, como un humano. Cómo comete un gran error, pues cuanto más grande es el hombre peores son las consecuencias de tu error. Aunque realmente el tiempo, aunque pasen miles de años, te vuelve a dar una segunda oportunidad.

Anuncios